Una casa totalmente obsoleta sobre un solar de 83m2 en el casco antiguo de la Morera de Montsant, es la base del proyecto de una vivienda para fin de semana y vacacional. Alberga un pequeño patio con restos de derribo, malas hierbas y muros perimetrales muy altos.
La distribución se reparte en dos plantas sobre rasante y una bajo rasante.
El semisótano contiene una sala polivalente, un cuarto de instalaciones y una pequeña bodega.
En planta baja, medio nivel por encima de la cota de calle, se sitúa la sala-comedor-cocina, un estudio y un baño de cortesía, todo abierto hacia el patio.
En planta primera, se derriba un anexo para mejorar la proporción del patio y por tanto la iluminación y ventilación de la casa al mismo tiempo que se obtiene una terraza. Se colocan tres dormitorios, un baño y la escalera, que actúa como lámpara de las plantas inferiores.
Se proyecta la escalera como escultura, para que actúe como telón de fondo, ya que no hay grandes vistas hacia el exterior por las características del emplazamiento.
El color blanco predominante en el interior, la piedra de los muros preexistentes y la madera del pavimento confiere a la casa un ambiente cálido y agradable.