Un edificio en Falset totalmente abandonado de viviendas con una panadería en planta baja es el punto de partida para su rehabilitación integral, reforma y conversión en aparthotel y bar-restaurante musical a manos de unos jóvenes emprendedores.
El proyecto de reforma estructura con precisión dos actividades comerciales diferenciadas dentro del mismo inmueble, garantizando la funcionalidad de cada espacio y la convivencia de los usuarios. En planta baja (restauración y ocio) se alberga la recepción principal en la zona de calle. Tras la caja central de la escalera se despliega el bar-restaurante musical, que conecta de forma directa con una gran terraza con vistas a un barranco rodeado de vegetación natural. En las plantas altas (aparthotel), la planta tipo aprovecha el núcleo de comunicación vertical para optimizar la superficie disponible. Esta distribución permite configurar dos habitaciones y dos apartamentos turísticos en el Priorat por cada nivel del edificio.
La propuesta arquitectónica destaca por buscar el equilibrio entre el confort acústico y el valor patrimonial del edificio. El diseño desnuda los elementos originales y testimonios de la época constructiva, dejando a la vista los muros de piedra en las medianeras y en la fachada de la calle y las vigas de madera en las habitaciones del aparthotel. Se cubren por completo los paramentos destinados a actuar como caja acústica cerrada en la planta baja y en las áreas de instalaciones.
La reforma destaca por su compromiso con la arquitectura sostenible y la economía circular. El proceso de reforma aplica el reaprovechamiento constructivo mediante la recuperación de materiales originales, tales como vigas y jácenas antiguas que se transforman en piezas clave del nuevo mobiliario y puertas originales que se restauran para integrarse en el proyecto de interiorismo.