LA MORERA DE MONTSANT I

Vivienda unifamiliar entre tres medianeras

Emplazamiento La Morera del Montsant, Priorat
Año 2010
Estado Construido
Superficie construida 126m2
Fotos José Hevia

Un solar de 43m2 en el casco antiguo de La Morera de Montsant, cerrado por una fachada y tres medianeras, es el escenario de este innovador proyecto de arquitectura residencial. El verdadero reto técnico de esta vivienda unifamiliar de fin de semana radica en optimizar al máximo el espacio disponible. Para lograrlo, la estrategia de diseño respeta la esencia del entorno rural y consolida las estructuras preexistentes, logrando una integración perfecta.

La edificación se desarrolla en tres plantas optimizadas funcionalmente para aprovechar cada metro cuadrado. En la planta baja se sitúa el acceso principal junto a un baño pequeño con lavadero, mientras que una zona semienterrada de mayor altura libre alberga una sala polivalente equipada con armarios trasteros.

La planta primera destaca por su diseño de concepto abierto, unificando en un solo ambiente el comedor, la sala de estar y la cocina para ganar amplitud visual. Por su parte, la planta segunda se reserva para la zona de noche. Aquí se disponen dos habitaciones bajo una cubierta inclinada, acompañadas de un baño y un vestidor ubicados bajo un tramo de cubierta plana.

Debido a que la calle a la que da frente la vivienda es muy estrecha, se cortó la cubierta inclinada por la parte posterior del edificio, justo sobre el baño y el vestidor. Esta solución arquitectónica garantiza una óptima entrada de luz natural y una ventilación cruzada eficiente en toda la casa. El flujo lumínico desciende hacia las plantas inferiores a través de una escalera diseñada y situada estratégicamente para cumplir esta finalidad.

La escalera se convierte en una pieza clave del interiorismo en su segundo tramo. Se concibe a base de escalones independientes de madera colgados de montantes metálicos sujetos entre los forjados. De este modo, actúa como elemento separador entre la cocina y el salón-comedor a modo de filtro visual, sin dividir físicamente los espacios.

En cambio, el primer tramo de la escalera se cierra por completo. Esto se realiza para garantizar el aislamiento térmico y acústico, aislando con éxito la planta baja de la zona de día.

Finalmente, el diseño interior equilibra modernidad y tradición. El color blanco predominante en los acabados se combina con la piedra de los muros preexistentes y la calidez de la madera de roble en el pavimento. Esta cuidada selección de materiales da como resultado una casa de pueblo contemporánea, plenamente integrada en el paisaje y el entorno rural del Montsant.

Obra seleccionada en la VII Bienal de Arquitectura de la Demarcación de Tarragona.