Un solar de 43,00m2 en el casco antiguo de la Morera de Montsant, cerrado por una fachada a medio caer y tres medianeras de piedra, es el lugar donde se proyecta una vivienda de fin de semana.
La vivienda se desarrolla en tres plantas. En la planta baja se encuentra el acceso, y un baño pequeño con lavadero. En una parte semienterrada de mayor altura libre se sitúa una sala polivalente con armarios trasteros.
La planta primera tiene un único espacio de comedor-sala y cocina. La planta segunda dispone de dos habitaciones bajo cubierta inclinada y un baño y vestidor bajo cubierta plana.
La calle a la que da frente la vivienda es muy estrecha, por lo que se opta por cortar la cubierta inclinada por la parte posterior del edificio, sobre el baño y el vestidor, dejándolos como espacios de inferior altura, para permitir una mejor entrada de luz y ventilación natural cruzada a toda la vivienda, que llegará a las plantas inferiores a través de la escalera del segundo tramo, que se diseña y sitúa estratégicamente para dicho propósito.
La escalera de este segundo tramo se concibe a base de escalones independientes de madera colgados de unos montantes metálicos sujetos entre los forjados de las dos plantas, actuando a la vez de elemento separador entre la cocina y la sala de estar-comedor, a modo de filtro, sin cerrar visualmente los espacios al completo. En cambio, la escalera del primer tramo está totalmente cerrada para aislar térmica y visualmente la planta baja de la zona de comedor-estar y cocina.
El color blanco predominante del interior, la piedra de los muros preexistentes y la madera del pavimento confieren a la vivienda un ambiente cálido y agradable.
Obra seleccionada en la VII Bienal de Arquitectura de la Demarcación de Tarragona.