El municipio necesita mejorar sus únicos equipamientos deportivos que actualmente son una pista polideportiva y una piscina municipal descubierta, sin ningún edificio de servicios adyacente, ni ninguna sala deportiva cubierta.
Debido a los pocos recursos económicos del municipio, es necesario construir un edificio muy económico y funcional, aunque con todas las prestaciones necesarias de un edificio deportivo. El único emplazamiento posible del edificio se sitúa entre la pista polideportiva y el talud de piedra, justo enfrente del recinto de la piscina.
Se opta por desarrollar todo el programa en planta baja para evitar costes desmesurados de obra, provocando el encaje del edificio en el solar por todas sus fachadas. Así se obtiene un edificio de gran volumen y superficie, por lo que se decide fragmentarlo en diferentes volúmenes de alturas y colores distintos, asignándoles distintos usos a todos ellos, siendo el volumen más bajo el nexo de unión entre los otros dos, y que al mismo tiempo sirve de vestíbulo y control de acceso al recinto deportivo.